El loop completo corrió en producción por primera vez: el sistema generó el borrador, lo evaluó con la rúbrica honesta — 72, señal sólida, una evaluación editorial con metodología publicada, no una promesa de viralidad — y lo dejó en la cola de publicación manual.
No salió limpio a la primera: las migraciones de base de datos no corrieron en el deploy y hubo que aplicarlas a mano en producción. El loop cerró, pero con un empujón que no debería necesitar — ya quedó anotado como verificación obligatoria de cada deploy.
el paso que no se puede fingir
Falta lo último: un humano abre la cola, postea en la red real y pega el link. Ese link es el primer recibo del flywheel: generar, evaluar sin humo, publicar, medir.
Una máquina de contenido sin recibos publicados es exactamente el humo que criticamos.
Si el contenido que produce esta máquina no funciona, los números también se publican. Esa es la diferencia entre un flywheel y una promesa.