La línea que mata el «la IA escribe código sucio»: el número de la suite de pruebas.
En el diario del fundador apareció una entrada incómoda: un día entero puliendo la casa en vez de construir el producto. Lo fácil era no contarlo. Lo honesto era contarlo con la pregunta incluida: ¿era el trabajo, o era esconderse del trabajo?
Probando nuestro propio auto-respondedor, pidió precios y la IA contestó: 'un compañero te va a contactar enseguida'. No existía ningún handoff. Así lo arreglamos.
Cercar al stub que respondía basura fue el primer arreglo. El segundo fue más incómodo: descubrir que repartir por orden de llegada tampoco era justo.
Amplifica calificaba cada borrador con un número de confianza. Ese número lo inventaba el mismo modelo que escribía el texto. Lo borramos.
Sabíamos QUE nuestros agentes devolvían basura. No sabíamos POR QUÉ seguía pasando. La causa era una carrera que el impostor siempre ganaba.
Nuestro propio panel gritaba “error” por todo. En vez de silenciarlo, abrimos la causa.
Un worker con la sesión vencida devolvía su error como si fuera el resultado. Lo caro no fue el bug — fue que decía que todo estaba bien.
La mayoría le atornilla la IA a un producto viejo. Nativo significa otra cosa — y se ve en el commit uno.
Cinco preguntas que separan un producto real de una grabación de pantalla.