La línea que mata el «la IA escribe código sucio»: el número de la suite de pruebas.
La velocidad honesta incluye el momento en que cambiamos de estrategia, en público.
En el diario del fundador apareció una entrada incómoda: un día entero puliendo la casa en vez de construir el producto. Lo fácil era no contarlo. Lo honesto era contarlo con la pregunta incluida: ¿era el trabajo, o era esconderse del trabajo?
La columna de autor tiene exactamente un nombre. Esa línea es todo el recibo.
El loop completo corrió en producción por primera vez: generar, evaluar sin humo, dejar en cola. Falta el paso que no se puede fingir.
Subimos un producto que mantenemos de Rails 7.1 a 8 y de Ruby 3.2 a 3.4. Lo difícil no fue el salto; fue todo lo que el salto destapó.
Casi todos califican un lead una vez y lo congelan. El nuestro se re-califica con cada mensaje — y la decisión de pasarlo a un humano la toma el sistema, no el modelo.
Un substrato, varios productos, un equipo pequeño. La IA ejecuta; el humano dirige. Esto es el modelo.
La constancia no es heroísmo. Es haber bajado tanto el costo de empezar que un producto cabe en días.
Cinco preguntas que separan un producto real de una grabación de pantalla.